(Procura leer hasta el final)
Hace exactamente un mes, el 24 de junio del 2026, Venezuela
sufrió un terremoto doble de 7.1 y 7.5 de magnitud en la escala de Richter, causando la muerte de 5208 personas y cuantiosas pérdidas materiales.
Pero tan solo 13 días antes, Filipinas
fue sacudido por un terremoto de 7.8 de magnitud en la escala de Richter, ocasionando la muerte de 98 personas.
Y tan solo hace menos de una semana, el sábado 18 de julio por la noche, en Chongos Bajos, Huancayo en el Perú
, 6 personas fallecieron producto de un sismo de 5.1 de magnitud en la escala de Richter.
Las imágenes que se han registrado del terremoto en Venezuela y los demás lugares, son realmente escalofriantes, tristes. Edificios enteros son reducidos a escombros en cuestión de segundos. Muchas vidas se perdieron y cuantiosas pérdidas se contabilizan. Pero esto no es nuevo para ti. Las noticias y redes sociales se han encargado de brindarnos todos los por menores de estas catástrofes naturales, desastres que han arrasado metas, sueños y esperanza en la vida de miles de personas. Y al ver todo estos acontecimientos a nuestro al rededor, es inevitable preguntar, ¿será que esto va a calmar? ¿qué le espera a nuestro mundo?
Los ecologistas y medio ambientalistas, los defensores de la naturaleza han salido a protestar, y ya circulan por las redes sociales que todo esto es simplemente la manifestación de la furia de "madre naturaleza" por tanto abuso al medio ambiente. Los científicos, por su parte, tratan de explicar con ecuaciones lógicas lo que sucede, y a pesar de ello, la población sabe que tarde o temprano, esto se pondrá peor. Sí. No se necesita ser muy inteligente para darse cuenta que los desastres naturales son cada vez más frecuentes. Y todo indica que algo más fuerte se avecina. Lo pronostican los estudios de las ciencias.
Pero también están aquellos que minimizan lo que viene sucediendo. Consideran esto parte natural de la historia humana, catástrofes peores resistió el planeta tierra, y que debemos estar preparados.
No obstante, están los que creen en la Biblia, y en este grupo me incluyo, y entienden que esto es claramente el cumplimento de lo que Cristo mismo predijo en Mateo 24:6-8. Señales que precederían a Su segunda venida:
"Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores". Lo que es más que interesante es notar que las últimas señales en este grupo son "Y TERREMOTOS EN DIFERENTES LUGARES" y todo esto "SERÁ PRINCIPIO DE DOLORES".
Esto es lo que estamos viviendo justamente en estos días, en estos tiempos, en estas horas: TERREMOTOS en diferentes lugares, y esto es apenas PRINCIPIO DE DOLORES. Al ver las imágenes desgarradoras de las personas que son encontradas entre los escombros no podemos dejar de notar el dolor, el dolor cruel, la desesperación es total. Lo penoso de esto es saber que ESTO RECIÉN EMPIEZA. Esto se pondrá peor.
Alguien dijo que siempre han habido terremotos; pero debemos de conscientes de que no habían tan seguidos. En tan solo los 10 últimos años se han registrado más movimientos telúricos que en toda la historia de la humanidad. Y no es casualidad. No debe sorprendernos. Esto es real. Se están cumpliendo las profecías. Y en esa dirección quisiera presentarles algunas citas ante los eventos que se están dando, todo ello en base a la Biblia en Mateo 24, al libro el Conflicto de los Siglos, capítulo 37, págs. 647 - 649 donde se presenta línea por líneas los posibles acontecimientos futuros. Repito, llego a la conclusión por lo que puedo ver en la actualidad. Todo lo que ocurre va formando una plataforma "ideal" para desencadenar acontecimientos en un futuro no muy lejano. De hecho, puedo equivocarme, pero estas citas me dejan muy pensativo y me animan a reflexionar en cinco detalles:
1. EN PRIMER LUGAR, los desastres naturales y todo tipo de males, tienen como responsable a Satanás. Esto debemos entenderlo. Dios no es responsable de las desgracias. El enemigo de Dios es responsable de los huracanes, terremotos y demás catástrofes.
2. EN SEGUNDO LUGAR, los desastres y catástrofes irán de mal en peor. Aumentarán cada vez más. Esto no mejorará. Esto será más y más cada vez. Así que no debemos hacer caso a los mensajes de paz y paz cuando esto no es así.
3. EN TERCER LUGAR, con estos desastres naturales, el enemigo buscará responsabilizar a Dios. Diciendo que es Dios quien ha originado todo esto porque está molesto, y es necesario volver a Dios y adorarle en un día de reposo que supuestamente dijo, el cual será el DOMINGO. ¿Será un líder religioso quien diga que se le apareció Jesús mismo diciendo que el Día del repaso y de culto es el domingo? Habrá un despertar "religioso". La gente será religiosa en gran manera.
4. EN CUARTO LUGAR, a pesar de que la gente está unida en un solo sentir religioso "volviendo" supuestamente a Dios en su "verdadero día de reposo (domingo)", los desastres y catástrofes naturales no cesarán, sino que por el contrario aumentarán como las plagas de Egipto. Y es ahí donde culparán a los que "guardan los mandamientos de Dios y tienen la Fe de Jesús" y que mientras todos "adoran" a Dios en el domingo (sunday o día del sol), hay un grupo de personas que ADORAN a Dios en el día de reposo bíblico y verdadero, EL SÁBADO.
5. EN QUINTO LUGAR, todo esto sirve como escenario propicio para la persecución de los hijos de Dios, los que no tienen la marca de la Bestia en sus frenes y en sus manos. Esto después del edicto de la #LeyDominical como ley nacional, primero en #EEUU y luego en todo el mundo.
¿Será que podría pasar? ¿Será que estamos a poco tiempo de estos sucesos? Las profecías están más que claras. Todo esto está sentando una plataforma idónea para que se desencadene eventos proféticos que todo adventista conoce. No estamos a oscuras tal como dice Pablo: "vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que el día os sorprenda como ladrón" (1 Tesalonicenses 5:4).
Apreciado lectores, escribo estas líneas sin el ánimo de ser alarmista o sensacionalista. Solo que debemos estar preparados para lo que viene. ¿Cómo prepararnos?
1. Estando a cuentas con Dios. La vida no la tenemos comprada. Los terremotos y desastres son impredecibles con exactitud. Hay gente que muere en este tipo de desastres, pero debemos estar preparados. Es mejor morir con Cristo que sin Él.
2. Confiemos en Dios. No hay casa más segura que aquella que tiene a Cristo. El Salmo 46 tiene un mensaje precioso y de esperanza en estos tiempos de tempestades y desastres naturales. Solo nos toca confiar en su brazo poderoso.
3. Prediquemos a Cristo. La segunda venida está cerca. Se siente que es así. Compartamos el mensaje de Cristo con aquellos que no conocen aún el evangelio. Hablemos de su amor. Dios no es responsable de tanto dolor. Dios viene pronto a ponerle fin a todo este mundo de dolor. Nos promete un lugar de paz y vida eterna.
4. Oremos los unos por los otros. Oremos por la gente de todo el mundo que vive en carne propia las calamidades de la naturaleza.
5. Ayudemos. Con poco o con mucho, brindemos ayuda por los medios que se han provisto. Nuestra iglesia está trabajando con ADRA Internacional y ADRA de Perú
. Podemos hacer más. Busquemos las formas.
Que podamos estar conscientes de los tiempos en los que estamos viviendo. Y nuestra oración sea: ¡Ven Señor Jesús! (Apocalipsis 22:20).
¡Que Dios te bendiga!
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
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