lunes, 27 de enero de 2014

Un escritor aprendiz - II


Hace una semana publiqué una reflexion titulada: "Escritor aprendiz", y como suele ser natural  las reacciones no se hicieron esperar. "Usted había dicho hace varios meses que habia entendido que ya no era aprendiz sino que era simplemente escritor, porque publica lo que escribe". Si usted es lector constante de éste blog notará que, efectivamente, hace varios meses dije algo "parecido" a eso, pero valgan verdades, no es del todo cierto. Yo jamás dije o utilicé la palabra aprendiz sino aficionado. Entre aprendiz y aficionado existe una enorme diferencia, y aunque pueden parecerse, implican significados lejanos.

No me considero un escritor aficionado, sino un escritor aprediz.  He dejado de autodenominarme aficionado, sencillamente porque entendí que no puedo llamarme "escritor aficionado" ya que desde el momento que decidí publicar lo que pienso, decidí también estar dispuesto a aceptar críticas de todo calibre. Entiendo y reconozco con toda seguridad de que sí soy aprendiz porque cada día aprendo leyendo y escribiendo. Y siento el deseo de mejorar cada día.

Alan García, ex presidente del Perú por dos periodos y reconocido por la crítica como uno de los más grandes oradores de Latinoamérica menciona en su libro Pida la palabra que la escritura es joven en comparación que la comunicación auditivo-oral, y que en su opinión, "es más simple y fácil de consagrarse al signo escrito, estable y fijo del texto". Para Alan García es más fácil escribir que hablar, ciertamente resulta muy interesante su apreciación, y considero que tiene mucha razón. No obstante, como escritor el Dr. García, no ha alcanzado tanto éxito que como orador. Y la razón es simple: No escribimos como hablamos, sino como leemos. No insinúo en lo absoluto que el Dr. García no sea un buen lector, todo lo contrario, he notado a leguas que es un hombre muy preparado en temas diversos, sin embargo, creo que escribir  es más difícil que hablar.

La gente, te perdona que te equivoques hablando, pero no escribiendo. Hablando puedo transmitir con expresiones verbales y corporales lo que siento, pero escribiendo suele ser más complicado. Porque debo usar palabras que lleven al lector a entender lo que quiero transmitir. No sé si usted leyó alguna vez a Mario Vargas Llosa, pueden discrepar en lo que digo, pero él ha desarrollado el arte de escribir. Eso lo noté en demasía al leer su última obra Héroe discreto, me quedé sencillamente facinado por la capacidad de llevar al lector a sentir lo que sienten los personajes de la historia, no solo sus sentimientos sino oler y ver lo que comen y observan en cada uno de los lugares...

Entonces, no soy un escritor aficionado, soy un escritor aprendiz. Probablemente suena un poco tosco, engreído, pero no. No me mal entienda por favor, y si siente a través de mis líneas eso, entonces es prueba latente de que efectivamente, estoy aprendiendo... y soy un escritor aprendiz.

No olvides, no hay escritor aficionado si ya te has atrevido a publicar tu pensar. Eres, como yo, un escritor aprendiz... uno a los pies de Jesús.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.

Reflexiones

Abuelo (2) Aceptación (1) Administración (2) Adolescentes (5) adventista (1) Adversidad (1) Aeropuerto (2) Amigo (4) Amigo Fiel (1) Amistad (3) Amor (16) Ancianos (2) Ángeles (1) Animales (1) Ánimo (1) Apostasía (2) Aprender (4) Autoestima (3) Avión (1) Bautismo (2) Bebé (8) Bendiciones (1) Biblia (12) Borracho (2) Carácter (1) Carta (16) Celular (1) Chile (1) Cigarra (1) Cigarro (1) Colportaje (5) Comunicación (1) Confianza (1) Conocimiento (2) Consagración (1) Consecuencias (1) Consejos (3) Corazón (1) cristianismo (34) Cristo (4) Crucificción (1) Culpable (1) Cultos (4) Decisión (6) Deporte (1) Desamor (4) Desánimo (1) Dibujos animados (1) Dicernimiento (1) Dinero (3) Disciplina (1) Discípulo (1) Dolor (1) Dominio propio (1) Drogas (1) Ebrio (2) Educación (1) Embarazo (2) Empezar (1) Engaño (1) Esclavitud (1) Escribir (11) Escritor (13) Escuchar (1) Espada (1) España (2) Esperanza (1) Esposa (6) Estudiante (1) evangelismo (3) Éxito (4) Facebook (4) Familia (8) Fe (2) Francia (1) Frases (2) Funeral (1) Fútbol (1) Gays (2) Guerra (1) Hermanos (1) Héroes (1) Heyssen J. Cordero Maraví (13) Hija (8) Hijo (8) Hijos (7) Hipócrita (5) Historias (4) Hollywood (2) Homosexualidad (3) Hormiga (1) Humildad (2) Iglesia (20) Imaginación (1) Independencia (1) Influencia (1) Injusticia (1) Internet (2) Ipad (1) Iphone (1) Jesús (8) Joven (6) Jóvenes (9) La vaca (1) Lecciones (4) Leer (3) Libertad (1) Libros (7) Liderazgo (10) Líderes (1) Llanto (1) Madre (5) Maestro (4) Mamá (6) Matrimonio (8) Medios de Comunicación (2) Mentira (2) Misionero (10) Muerte (1) Mujer (2) Música (1) Nacimiento (1) Niño (4) Nombre (1) Noticias (2) Novelas (1) Noviazago (2) Ofensa (1) Oportunidad (3) Oración (13) Orgullo (2) Oro (1) Padre (13) padres (5) Palabras (3) Papá (7) Pastor (35) Pecado (4) Película (2) Perdón (4) Pereza (1) Perro (1) Perú (3) Piratas (1) Pluma (1) Poder (2) Política (4) Predicador (8) Preguntas (1) Problemas (2) Procrastinación (1) Procrastinar (1) Profesor (3) Propósito de Dios (6) Provisión (1) Recuerdos (1) Redes sociales (4) Relacionamiento (1) Religión (3) Rencor (1) Reputación (2) Respuestas (2) Rock (1) Rutina (1) Sábado (1) Sangre de Cristo (1) Sida (1) Simpatía (1) Soberbia (1) Sociedad (4) Soledad (1) Sueño (1) Superación (2) Tablets (1) Taxista (1) Tecnología (1) Televisión (2) Tentación (2) Terrorismo (1) Testimonio (11) Tiempo (2) Trabajo (1) Triunfar (1) TV (1) Twitter (3) Universidad (1) USA (1) Verdad (2) Viaje (2) Vida (5) Vida cristiana (21)